Dónde el corazón te lleve
Cada vez que te sientas extraviado, confuso, piensa en los árboles, recuerda su manera de crecer. Recuerda que el árbol de gran copa y pocas raíces es derribado por la primera ráfaga de viento, en tanto que un árbol con muchas raíces y poca copa a duras penas deja circular la savia.
Raíces y copa han de tener la misma medida, has de estar en las cosas y sobre ellas: sólo así podrás ofrecer sombra y reparo, solo así al llegar la estación apropiada podrás cubrirte de flores y de frutos. Y luego, cuando ante ti, se abran muchos caminos, y no sepas cuál recorrer: siéntate y aguarda... Quédate, en silencio y escucha tu corazón... Y cuando te hable, levantate y ve... dónde él te lleve...



Señora Nostalgia dijo
Lunita, precioso y sabio. Qué difícil a veces, mantener la armonía, el equilibrio. Poco..., y que dure mucho? O mucho..., y que se termine? Creo como tú dices que lo mejor es escuchar a nuestro corazón. El nos da la medida justa de las cosas. Gracias por tus reflexiones. Madeleine
26 Septiembre 2006 | 06:15 AM